sábado, 19 de julio de 2008

! CESE LA REPRESIÓN !

"En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: !CESE LA REPRESIÓN!"

Esta frase pronunciada por Monseñor Romero durante lo que fue su última homilía dominical, pudo suponer el pistoletazo de salida para la operación armada que finalizó con su asesinato el 24 de Marzo de 1980 en El Salvador, y hoy todavía impune.
La Fundación Vaticana Camino hacia la Paz, presidida por Monseñor Celestino Migliore, entregó el pasado 10 de Junio, el Premio Camino hacia la Paz 2008 al Presidente de la República de El Salvador, Elías Antonio Saca Gonzáles, del partido ARENA, (el mismo partido político autor del asesinato de San Romero de América).
No entiendo que le entreguen esta distinción aduciendo que ha democratizado El Salvador, que ha luchado para la erradicación de la extrema pobreza en la que sigue sumida parte del país, que está consiguiendo la erradicación de la delincuencia.
Según la opinión del actual obispo auxiliar de San Salvador, Mons. Gregorio Rosa Chávez, expresada hace unos meses, cuando en una rueda de prensa afirmó que “los salvadoreños están enfrentando hoy los mismos problemas que provocaron la guerra, ya que a pesar del tiempo transcurrido, la realidad económica de millares de familias es igual o peor que en ese entonces”.
En El Salvador actualmente hay miles de familias que sobreviven con el salario que les reporta el trabajo en las maquilas, que es de 162 dólares mensuales, el cual se reduce a 147 por los descuentos de seguros e impuestos. El gobierno ha anunciado una subida que va a suponer 4,86 dólares al mes, que con los descuentos quedara en 151 dolares y unos pocos centavos.
El propio gobierno ha dicho que una familia de 4 personas necesita cada mes 167 dólares para comer.
En el trabajo de las maquilas, sobre todo las de confección la principal mano de obra es la de la mujer. Para poder cobrar el salario mínimo, es necesario llegar a una producción minima, la cual se incrementa de conformidad con las necesidades de las empresas, pero sin tener en cuenta a los trabajadores de las mismas, jornadas de más de 8 horas, prohibición de los Sindicatos, despidos, etc.
Han pasado 28 años, y sigue la represión, quizás no tanto la militar como en los años 80, pero sí la represión producida por las órdenes dictadas por por el Neoliberalismo en contra de los más necesitados, como aquellos que se acercaban a la Catedral de San Salvador a escuchar la homilía dominical de Monseñor Romero, a recibir la comprensión y el consuelo que les permitía seguir sobreviviendo durante una semana más.
Parece ser que En El Salvador y en muchos países del Sur, la vida para los pobres sigue sin valer nada.

Humanicemos la humanidad.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Parece que has perdido la fe en la humanidad. A todo le ves el aspecto negativo; que no digo que no lo tenga, pero dándole un mayor margen a la esperanza y al optimismo ¿se podría llegar al mismo resultado?. Tal vez mi comentario sea excesivamente vanal para la trascendencia del hecho. Disculpas tal vez.
Chao.

José María dijo...

Gracias. Nunca considero que un comentario sea vanal.
Trato de expresar mi opinión acerca de esta Humanidad del siglo XXI. No me gustan los derroteros hacia donde parece ser nos empuja la sociedad actual. Por ello, protesto, me revelo, y denuncio lo que considero sobre todo, injusticia social, procurando con ello servir a los más necesitados de esta Tierra.