viernes, 21 de noviembre de 2008

Niños soldado

Ayer se celebraba el Día Universal del Niño.

Hace casi 50 años, la tan deteriorada ONU aprobaba la Declaración de los Derechos del Niño.

Según el artículo 22 “Los niños deben estar protegidos contra la explotación económica y contra el desempeño de cualquier actividad que pudiera ser peligrosa o entorpecer su educación”.

En Manos Unidas nos recuerdan que actualmente existen más de 200 millones de niños trabajadores, y de ellos, al menos 126 millones son forzados a realizar las peores tareas.

Más de la mitad de los niños en los países en desarrollo son invisibles. No constan en ningún registro, de tal modo que, ya al nacer son excluidos y condenados a permanecer en un circulo donde no existen derechos que les asistan, pero por el contrario, se enfrentan a unas obligaciones, que en muchos casos les resultan insuperables debido a su corta edad, debido al trabajo que desempeñan, (mineros, mendigos, soldados, etc.).

Un niño o una niña soldado es cualquier persona menor de 18 años que forma parte de cualquier fuerza o movimiento armado, tanto si este es regular o irregular.

Actualmente debemos contar entre 300.000 y 500.000 niños/as menores de 18 que están participando activamente en los diferentes conflictos armados existentes en 35 países y que asolan nuestro planeta.

Echemos una mirada a países de África (Uganda, R.D. del Congo, Chad, Liberia, Cote D’Ivoirey; países de América Latina (Colombia); países de Asia (Myanmar, Sri Lanka), y otros como Israel, India, Indonesia, etc., en los que los niños están presentes bajo diferentes modos en las fuerzas armadas.

El alistamiento a las fuerzas armadas de los menores no suele ser voluntario, sino más bien se hace a base de extorsiones, raptos, saqueos. Grupos armados atacan escuelas, pequeñas poblaciones, etc., para reclutar a los niños-as, como desgraciadamente esta ocurriendo en estos días en la R.D. del Congo.

El caso de las niñas, todavía es mas grave, ya que suelen pasar desapercibidas, son invisibles cara a las organizaciones impidiendo que de puedan beneficiar de los programas de desarme, desmovilización, rehabilitación y reinserción; nadie se da cuenta de que están allí, de que no son invisibles y sufren tanto o más que los niños, siendo tratadas mayoritariamente como esclavas sexuales de los soldados.

Niños y niñas que dejan su infancia, que dejan sus juegos infantiles para dedicarse a matar, para ser explotadas sexualmente, para bajar a las minas, para trabajar infinidad de horas en régimen de esclavitud.

¿Servirá para algo el Día Universal del Niño?


Humanicemos la Humanidad

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