jueves, 29 de enero de 2009

Palabras, palabras, solo palabras.

Acaba de clausurarse en Madrid, la Reunión de Alto Nivel sobre Seguridad Alimentaria (RANSA).

Que tristeza, impotencia, vergüenza y rabia cuando se puede considerar que el único saldo de dicha reunión ha sido el anuncio, por parte de España, de destinar 1.000 millones de euros en los próximos cinco años para luchar contra el hambre.

El Secretario General de Naciones Unidas Ban Ki Moon, ha puesto de manifiesto la situación pavorosa en la que se encuentran inmersos 400 millones de pequeños agricultores, para acceder a los mercados mundiales, ante las medidas proteccionistas de las economías del primer mundo.

Ha habido representantes de 120 países, pero tan solo una quincena de ellos, ha asumido algún compromiso económico, para ayudar a remediar el mal.

Ban Ki Moon, también ha comunicado que si en 2007 había 860 millones de hambrientos, hoy la cifra se aproxima a los 1.000 millones, debido principalmente a la crisis financiera que a su vez agrava sobremanera la crisis alimentaria. Así mismo calificó de “intolerable” que en nuestro planeta hayan 1.000 millones de seres humanos que pasan hambre, incremento debido en parte a los precios de la comida que se han elevado tanto, que las raciones básicas han quedado fuera del alcance de millones de seres.

De este encuentro ha salido una “Vergonzosa Declaración de Madrid”, en la que todos los participantes se manifiestan hondamente preocupados por la inaceptable situación de inseguridad alimentaria global. Piden que se movilicen de forma flexible y predecible los recursos adecuados ya comprometidos en la lucha contra el hambre, y bla, bla, bla.

En la Declaración al menos, si aparece un llamamiento a eliminar todas las formas de subsidios que distorsionan la competencia, y desarrollar un sistema de protección social para desarrollar un COMERCIO AGRICOLA JUSTO.

El director de nutrición de Médicos Sin Fronteras, ha mostrado su satisfacción de que el problema de desnutrición infantil haya sido recogido en la Declaración final, pero le resulta decepcionante que no se haya anunciado ninguna reforma de una ayuda alimentaria que sigue sin responder a las necesidades nutricionales de los niños más pequeños.

Se ha de resumir diciendo que prácticamente solo ha servido para hacer la reafirmación de las conclusiones de la Cumbre Mundial de la Alimentación de 1996, y de las siguientes cumbres habidas, con los resultados que vemos actualmente.
Así pues, los participantes expresaron su preocupación por …
Los participantes estuvieron convencidos de…
Los participantes reconocieron que …
Los participantes enfatizaron …
Los participantes subrayaron que …
Los participantes apoyaron …
Los participantes estuvieron de acuerdo en …
Los participantes están decididos a …

Los participantes se comprometieron a conseguir que la seguridad alimentaria sea para todos una realidad.

Punto final de la “Vergonzosa Declaración de Madrid”.

Palabras, palabras, discursos, discursos, fotos, fotos, comidas de trabajo, cenas de trabajo y más palabras, palabras, solo palabras.

Mientras tanto miles de seres humanos, siguen muriendo de hambre. Mientras tanto miles de millones se están destinando para el rescate de las entidades financieras. Esto si es importante, es Wall Street, es la todopoderosa Banca, es el Dios dinero, s la economía.

Lo otro no tiene apenas importancia, son los pobres y no tienen nada que ofrecernos.

Siento vergüenza.

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