jueves, 12 de febrero de 2009

Niños soldado, la generación herida

Casi 300.000 niños/as menores de 18 años, están siendo utilizados en conflictos bélicos en todo el mundo.

Realmente se podrían contabilizar alrededor de unos 500.000 niño/as combatientes o esclavos de un ejercito ya sea en una guerra declarada o en un conflicto bélico no declarado.

Hoy se celebra el día contra la utilización de niños y niñas soldados.

Ya apuntaba en este blog, por el mes de noviembre pasado con motivo del Día Universal del Niño que “Un niño o una niña soldado es cualquier persona menor de 18 años que forma parte de cualquier fuerza o movimiento armado, tanto si este es regular o irregular”.

El alistamiento a las fuerzas armadas de los menores no suele ser voluntario, sino más bien se hace a base de extorsiones, raptos, saqueos. Grupos armados atacan escuelas, pequeñas poblaciones, etc., para reclutar a los niños/as.

El caso de las niñas, todavía es mas grave puesto que suelen pasar desapercibidas, son invisibles cara a las organizaciones, impidiendo que se puedan beneficiar de los programas de desarme, desmovilización, rehabilitación y reinserción. Nadie se da cuenta de que están allí, de que no son invisibles y sufren tanto o más que los niños, siendo tratadas mayoritariamente como esclavas sexuales de los soldados.

El religioso mercedario Pablo Pérez convive con niños/as ex soldados, y asegura que la pesadilla continúa durante varios meses e incluso años en la cabeza de los menores. Estas victimas siguen manteniendo el terror en sus ojos, la desconfianza y la angustia.

Generalmente, cuando salen de los países en los que han prestado sus servicios, y entran a formar parte de grupos de rehabilitación, y reinserción, no quieren hablar de su pasado, tardan mucho tiempo en contar su historia, y por lo general, nunca llegan a contarla del todo. Además muchos de ellos son incapaces de explicar sus vivencias, han estado meses, años drogados, bajo las ordenes de unos mandos militares o paramilitares en donde no han tenido comprensión, no han tenido cariño, no han jugado a se niños/as, no han sentido las caricias de sus progenitores, de sus familiares; en muchas ocasiones, incluso, han llegado ellos a ser los que bajo mandato han asesinado a sus padres, hermanos y familiares.

Una anécdota terrible cuenta el misionero mercedario Pablo Pérez: “Al preguntar a un niño con apenas 13 años de edad, en estado de Soc., que le pasaba, este contestó que no podía olvidad la cara de su padre antes de morir, pero lo peor es que no sabia si había sido el quien lo había matado. Había disparado con otro chico, y el cerró los ojos.

Estos niños/as, están completamente destrozados, pero no hay que olvidar que si saben distinguir perfectamente lo que está bien y lo que está mal, es por lo que la culpa los tortura durante toda su vida.

Hace un año se planteó la pregunta de si los niños soldados eran una generación perdida, y Francia respondió con un “si” rotundo. UNICEF, poniendo el grito en el cielo señalo que estos niños/as son una generación herida a la que hay que buscarles un furo y sobre todo confianza en si mismos.

Si nos atenemos al último informe de UNICEF hay alrededor de 300.000 niños/as soldado en el mundo, son reclutados por 85 países y participan en enfrentamientos bélicos en 30 estados.

En África están combatiendo 120.000 niños, e países como La Republica Democrática del Congo, Uganda, Sudan, etc.

En Afganistán hay 14.000 niños entre 12 y 14 años prestando sus servicios a grupos armados.

Desde 1990 las guerras han causado en todo el mundo 2 millones de niños/as muertos, 6 millones de niños/as heridos graves, 10 millones de niños/as con traumas psicológicos, y 25 millones de niños/as desplazados de sus hogares.

Estados Unidos es uno de los 10 países del mundo que utilizan menores de edad en los frentes de combate.

En abril de 2003, se registraron en la prisión de Guantánamo tres prisioneros de 13 a 15 años de edad, calificados como “enemigos combatientes”.

Inglaterra es el único país que recluta soldados a los 16 años y a los 17 los envía al frente.

Niño y soldado, vemos perfectamente que son dos términos que en sí mismos están manifestando la inhumanidad que supone el mantenerlos juntos.



Os invito a ver la animación siguiente que acerca de los niños soldado presenta Amnistia Internacional en su webb de la sección española.

HUMANICEMOS LA HUMANIDAD


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