lunes, 27 de abril de 2009

Guatemala: Nunca más. Memoria de Mons. Gerardi

Transcribo integro el articulo aparecido en eclesalia, con motivo del undecimo aniversario de Monseñor Gerardi.

Han transcurrido once años desde aquel domingo 26 de abril de 1998. Fecha que ha quedado grabada en nuestra memoria con inmenso dolor. Éramos muchos los que mirábamos con esperanza el camino abierto a partir de la firma de los Acuerdos de Paz, creyendo que los asesinatos selectivos ordenados y ejecutados por las fuerzas de seguridad del Estado, eran cosa del pasado. La muerte violenta de Monseñor Juan José Gerardi Conedera nos situó con crudeza ante una dura realidad: continuaba viva la intolerancia, la prepotencia, el imperio de la brutalidad sobre el poder de la verdad y de la razón.

Muchos fueron los proyectos y las acciones que, como pastor y como guatemalteco impulsó y desarrolló Monseñor Gerardi, en su determinación y compromiso evangélico de acompañar al pueblo en su lucha por una vida más digna y más humana. La pastoral indígena, la pastoral social, la pastoral de áreas marginales, la creación, junto con Monseñor Próspero Penados del Barrio, de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado… y su gran obra, la que sin duda le costó la vida: el Proyecto Interdiocesano de Recuperación de la Memoria Histórica (REMHI) que culminó con la entrega del Informe “Guatemala: Nunca Más”.

Monseñor Gerardi entendió, vivió y puso en práctica la nueva eclesiología del Concilio Vaticano II. Esa visión que inspiró a Monseñor Pedro Casaldáliga a expresar que “el sentido y la realidad más profundos de la Iglesia no es su organización, su aparato, sus aspectos jurídicos, su autoridad… sino la comunidad de los creyentes ´constituidos en Pueblo´". Monseñor Gerardi supo ser, supo situarse como parte de ese Pueblo, como Obispo hermano.
Se acercó a las comunidades no tanto para hablar, sino sobre todo para escuchar la palabra silenciada de tantos hombres y tantas mujeres víctimas de la violencia estructural y de la violencia represiva. Palabra dolorosa, palabra solidaria, palabra de esperanza. Gracias a su compromiso, al de sus colaboradores y de los animadores de la reconciliación, se dio cauce a la verdad de las víctimas, reconocida en algunos casos hasta por los propios victimarios. Una verdad que nos libera a todos… Una historia reconstruida desde la verdad y la demanda de justicia.

Hoy continuamos siendo agredidos por aquellos que no tienen más armas que las de la fuerza bruta y que son responsables de la violencia generalizada que nos golpea a los guatemaltecos y guatemaltecas.

¿Qué nos diría hoy Monseñor Gerardi? ¿Qué proyecto impulsaría? ¿Qué acción pondría en práctica?

Monseñor Gerardi, nuestro Obispo hermano, con su indiscutible lucidez y capacidad de análisis, pondría el dedo en la llaga: en las causas de la exclusión, de la marginación, de la discriminación. En la falta de equidad que no permite el desarrollo, que frena el crecimiento, que crea serias tensiones socioeconómicas y políticas, que debilita las instituciones, que genera problemas graves en la familia, que empuja a niñas, niños y jóvenes a integrarse a las pandillas, que genera violencia, criminalidad e impunidad.

Su voz se seguiría oyendo en los foros internacionales, denunciando las graves violaciones a los derechos individuales, sociales y de los pueblos: pidiendo, exigiendo que las instancias encargadas de aplicar la justicia desempeñaran con responsabilidad y profesionalidad su papel.
Sin duda alentaría esfuerzos como el de la Comisión Internacional contra la impunidad en Guatemala –CICIG-, consciente de las debilidades aún no superadas por las instituciones del Sector Justicia en nuestro país.

Al mismo tiempo, nos haría un fuerte llamado a la renovación y fortalecimiento de la sociedad civil, tan debilitada en los últimos tiempos.

Comprometidos con su memoria y su legado, reunidos en el Movimiento Monseñor Gerardi manifestamos:

- Nuestra actitud atenta y vigilante hacia todo aquello que atente en contra de la vida y la dignidad de las personas

- Nuestra preocupación por la violencia generalizada que está golpeando indiscriminadamente a la población guatemalteca

- Nuestra oposición a aquellos que se aprovechan de esta situación de violencia para impulsar sus intereses particulares a través del negocio de la armas y el impulso de grupos paralelos y de limpieza social

- Nuestra convicción de que solamente a través de la verdad y del fortalecimiento de la justicia podrá alcanzarse la verdadera paz y construirse la “Guatemala distinta” que todos queremos y esperamos

- Nuestra solidaridad y compromiso con los esfuerzos que realizan hombres y mujeres de buena voluntad, en la lucha por la transformación de las estructuras inhumanas e injustas

- Nuestro apoyo a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala –CICIG-

En este décimo primer aniversario del martirio de nuestro Obispo hermano nos atrevemos a decir con dom Pedro Casaldáliga:

“Tu muerte, buen pastor, no ha sido en vano. Guiados por tu ejemplo, nosotros seguiremos forjando la verdad y la justicia, dando la voz al canto enmudecido, dando esperanza al Pueblo caminante, dando la vida al Reino de los pobres.”.
Que la memoria de Monseñor Gerardi, nos ayude a HUMANIZAR LA HUMANIDAD.

viernes, 17 de abril de 2009

Día Internacional de la Lucha Campesina

Hoy se celebra el Día Internacional de la Lucha Campesina.

Hace trece años diecinueve campesinos del Movimiento Sin Tierra, perdieron la vida en una acción de la policía brasileña.

Entiendo que va siendo hora de discutirles a los gobiernos sus políticas, sobre todo neoliberales que nos han llevado a una crisis sin igual.

La Vía Campesina hace un llamamiento a todas sus organizaciones, miembros, amigos y aliados para defender y hacer que se escuchen de una vez, los derechos de los campesinos y campesinas del mundo.

Son ellos los que nos proveen de comida a pesar de la intolerancia de los grandes latifundios, a pesar de las garras de las multinacionales que los tienen atrapados, a pesar de los alimentos transigencias que cada vez mas están obligados a cultivar, a pesar de que les dejan sin tierra para poder formar unas grandes extensiones de tierra donde poder cultivar los cereales transgénicos bien para el bioalcohol (alimento para los vehículos en detrimento de la alimentación humana).

Pedimos a los gobiernos que abandonen las políticas que nos han llevado a esta crisis mundial y que nadie sabe cuando ni como terminará.

Los EPAs (Acuerdos de Asociación Económica), están representando un peligro inminente para los pequeños tanto agricultores como ganaderos. Los EPAs, garantizan los grandes beneficios para las multinacionales, pero a costa de la población, puesto que no dan ninguna respuesta a las grandes necesidades de esta.

Hay que valorar al ser humano, que siempre debe estar por encima de los sistemas, por encimas de los centros económicos, por encima de las grandes multinacionales, hay que exigir que se respeten los Derechos Humanos.


HUMANICEMOS LA HUMANIDAD. Hagamos realidad los derechos de los campesinos, apoyemos la Campaña Mundial de la Vía Campesina a favor de la Convención Internacional de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Campesinos. Hay que seguir luchando contra las políticas neoliberales que van en contra de la soberanía alimentaría, violando los derechos de los campesinos y campesinas de nuestra tierra.

sábado, 4 de abril de 2009

Es hora de Humanizar la Humanidad

Acaban de concluir las reuniones del G–20. ¿Resultado? Dispar. Para unos, el comienzo de la salvación, para otros, más de lo mismo. Se va a salvar la economía del primer mundo, pero hay otros mundos.


Parece que ha habido algo de consenso para rescatar la economía del primer mundo; a la vez han dicho que se va a ayudar a las economías emergentes (las economías que pueden aportar algo al primer mundo).


Por desgracia, para el Tercer, Cuarto y Quinto Mundo, si acaso, quedarán las migajas.


Sin embargo, hay otros grupos aparte del G-20, de la OTAN, del G–7, etc. Hay un grupo de ocho mujeres del mundo el W8, que se dedican enteramente a luchar por la sanidad y la educación, con el apoyo de la campaña “Salud y Educación” de Intermón Oxfam. Todo un ejemplo a seguir.


Sus nombres: Miranda Akhvlediani, Elba Rivera-Urbina, Leonor Magtolis, Sandhya Venkateswaran, Rokeya Kabir, Kadiatou Baby, Dorotthy Ngoma y Jiraporn Limpananoni. Quizás no son muy conocidas, quizás los nombres no nos digan gran cosa, no han sido portada de los grandes medios de educación, pero su labor es posible que sea más eficaz que la que desarrollan tan a “bombo y platillo” los grandes gurús de la economía, los grandes políticos. Ahora unen sus esfuerzos en la voz del W8, una única voz solidaria, una voz de ayuda, una voz de esperanza para millones de necesitados.


Miranda, trabaja a fin de dar voz a los problemas sin recursos en Georgia. Elba trabaja para la campaña nicaragüense de educación. Leonor esta ayudando al presupuesto alternativo para el gobierno en Filipinas. Sandhya trabaja para una coalición india cuyo objetivo es supervisar el compromiso del gobierno para la reducción de la pobreza. Rokeya trabaja en Bangladesh, en una plataforma nacional presionando al gobierno a fin de garantizar la educación primaria a todos los niños. Kadiatou, trabaja en Mali, prestando apoyo para lograr que la mujer pueda tenerlos mismos derechos en la educación. Dorothy, trabaja en Malawi y es directora de la Organización Nacional de Enfermeras y Comadronas de aquel país. Jiraporn protege a los pobres frente a los acuerdos comerciales.


Parece que los objetivos son loables, parece que luchan por algo sin importancia, pero es todo lo contrario, además de ser mujeres, viven en países donde la mujer es casi transparente, en países donde la educación y la sanidad no es primordial, es algo superfluo, casi no tiene importancia para los gobiernos.


Pero creo que lo más importante de todo esto, es la concienciación que se está produciendo a nivel mundial para salvaguardar, para ayudar, para proteger a los más desprotegidos, para ayudar a los más necesitados. Creo que nos hemos dado cuenta de que el neocapitalismo no vale para la gran mayoría de los seres humanos, tan solo ha servido para unos cuantos (para los que han organizado este caos).


Es posible que la crisis económica que vivimos, tenga su parte buena. Sirva para darnos cuenta de una vez, que no estamos solos, que no somos nosotros el centro del mundo, que somos millones de hermanos y que la gran mayoría nos necesitamos los unos a los otros, pero no solo en el plano económico, sino en el plano humano.

Existe otro modo de vivir, no todo debe estar basado en el dinero (ya hemos visto a donde nos lleva este voraz capitalismo). Es hora de las alternativas humanas, es hora de compartir, es hora de la solidaridad, es la hora de la ayuda desinteresada, es la hora de HUMANIZAR LA HUMANIDAD.