jueves, 7 de mayo de 2009

Día Mundial del Comercio Justo

El próximo sábado 9 de Mayo se celebrará el Día Mundial del Comercio Justo, bajo el lema Big Bang “Hazte oír por el Comercio Justo: Golpea la pobreza, el cambio climático y la crisis financiera.


El sábado el planeta va a despertar a ritmo de tambores que no cesarán durante 24 horas. Este Big Bang comenzará en Nueva Zelanda terminando en Samoa.

¿Pero qué es el Comercio Justo?

“El Comercio Justo es una asociación de comercio, basada en el diálogo, la transparencia y el respeto, que busca una mayor equidad en el comercio internacional. Contribuye a un desarrollo sostenible ofreciendo mejores condiciones comerciales y asegurando los derechos de productores y trabajadores marginados, especialmente en el Sur. Las organizaciones de Comercio Justo, apoyadas por los consumidores, están implicadas activamente en apoyar a los productores, sensibilizar y desarrollar campañas para conseguir cambios en las reglas y prácticas del comercio internacional convencional.”

En la raíz de las grandes desigualdades entre el Sur y el Norte están las relaciones comerciales.
El Norte siempre marca las reglas del juego -competitividad y máximo beneficio a cualquier precio-, a costa de un Sur -fuente de materias primas y mano de obra barata- y cada vez más empobrecido.

La explotación laboral, la esclavitud, la explotación infantil, la discriminación de la mujer, los salarios de miseria, las condiciones de trabajo insalubres, la destrucción de la naturaleza . Estas son algunas de las características que forman parte, con frecuencia, del precio que pagamos en nuestras compras, sin que seamos conscientes de ello.


En el Comercio Justo, se establecen unas relaciones comerciales basadas en el trato directo y el respeto mutuo, con criterios no sólo económicos sino también sociales y ambientales.
En los países del Sur, las comunidades más pobres se organizan para conseguir una vida digna. Forman cooperativas de campesinos, grupos de mujeres, artesanos, asociaciones de carácter social (que trabajan con niños y niñas de la calle, con marginados, etc). Son los productores, el primer eslabón del Comercio Justo.
El resultado de su trabajo es un sinfín de productos de alimentación, textiles y artículos de artesanía (café, cacao, chocolate, azúcar, ropa, artículos para el hogar, cerámica, bisutería, marroquinería, juguetes...)
En los países del Norte, las organizaciones de Comercio Justo trabajan con estos grupos, con el fin de abrir mercado a sus productos. Así, las importadoras y las tiendas de Comercio Justo hacen posible que sus artículos lleguen a nuestras manos.


Los consumidores somos el eslabón final que hace posible el Comercio Justo. Al utilizar con responsabilidad nuestro poder y valorar no sólo el precio de los productos, sino también las condiciones sociales y ecológicas en que se han fabricado, podemos decir NO a la explotación y contribuir a establecer relaciones comerciales más equitativas. En las tiendas de Comercio Justo, encontramos productos de calidad, que han sido comprados directamente a los productores, eliminando en lo posible el número de intermediarios., pagando un PRECIO JUSTO a los productores.

También podemos apoyar las campañas de las organizaciones de Comercio Justo destinadas a promover los cambios necesarios (políticos y económicos) para acabar con las condiciones de explotación.

El Comercio Justo Humaniza la Humanidad.

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