miércoles, 24 de junio de 2009

Crisis en nuestra Madre Tierra

Y me pregunto ¿Por qué? ¿Cómo es posible? ¿No nos damos cuenta de lo que estamos haciendo? ¿No nos damos cuenta de lo que está pasando a nuestro alrededor?

Hace unos día leo un titular de Argentina “25 niños mueren por día antes de cumplir un año “.

Es inaudito que siga habiendo hambre en lo que puede ser el granero del mundo como ya lo fue en su día.

Hace varios años saltó a los medios informativos la muerte de cientos de niños en las zonas más paupérrimas de Argentina debido a desnutrición y enfermedades. Ha llovido mucho, han cambiado gobiernos, pero sigue ocurriendo. Un país donde debido a la gran producción de alimentos que tiene, podría dar de comer a cientos de millones de seres humanos. Un país que a los ojos de fuera nos parece estupendo, un país que salió hace años de una dictadura férrea con miles de desaparecidos, un país que vive para el fútbol, que canta para el fútbol, un país de ensueño, generoso, un país asombroso, y sin embargo también es un país en el que cada día mueren 25 seres inocentes antes de que hayan cumplido el año de edad.

Pero no pensemos que esto solo sucede en Argentina. ¿Cuantos niños mueren en nuestro mundo por falta de alimentación cada día? Miremos a la India, miremos a los países subsaharianos.

Nos podríamos ir a las estadísticas, pero son frías y nos dejan tan solo con unas cifras en la cabeza. Pensemos, reflexionemos. Hay países que producen o pueden producir tanto, que llevarían a la desaparición del hambre. Sin embargo la ambición, la búsqueda del dinero más cómodo y fácil, están haciendo que países que pueden producir alimentos para los seres humanos, se conviertan en países alimentadores de motores, países productores de maíz, de arroz, se están convirtiendo en países exportadores de granos transgénicos. Se están convirtiendo en deshumanizadores de la humanidad.

La soja, la tan nombrada soja transgénica que está desplazando en millones de hectáreas a los cultivos para la alimentación humana, en Argentina, Paraguay, Brasil.

Faltarán muchos alimentos a este paso. Habrá naciones, las hay ya que han pasado de exportar grano a ser importadores de alimentos porque con la producción nacional que les queda, no hay suficiente para la alimentación de sus habitantes.

Parece que no se ve claramente que de seguir así, a muy corto plazo podremos tener más dinero, pero a medio plazo y a más largo plazo no tendremos ni dinero ni alimentos, ni tierra para cultivarlos.

No están los tiempos para ir con contemplaciones, hemos de concienciarnos, hemos de reflexionar. Es hora de ser enérgicos y pedir no solo a los gobiernos, si no a nosotros mismos también que hay que ayudar a cuidar la Tierra, que hay que ayudar para cambiar el “tanto tengo tanto valgo” que tenemos que cambiar la mentalidad del ”pan para hoy, hambre para mañana”.

Necesitamos ayuda para seguir cuidando la tierra, y de este modo ella nos cuidará a nosotros y a los que vienen detrás. No esquilmemos, no deforestemos, no arrasemos la amada tierra que nos da todo lo que tiene.

Pero no hace falta arrancárselo, no hace falta robárselo, la tierra es sabia, ella nos lo sabe dar, somos nosotros quienes la desposeemos de lo que tiene, de un modo tan rápido que la vamos a agotar. ¿Qué vamos a dejar a los que vienen detrás de nosotros? ¿No tienen ellos también derecho a encontrar y vivir en una tierra habitable como la hemos encontrado nosotros?

Sabemos que mediante un desarrollo sostenible ella nos sostendrá y nos seguirá alimentando, nos seguirá dando todas sus riquezas.

De modo contrario, los titulares de los medios de información pueden seguir informándonos de muertes por causas evitables como el hambre, informándonos de grandes subidas de precio de los alimentos básicos, de malnutrición, de hambrunas.

La FAO comunicaba hace unos días “Uno de cada seis habitantes del planeta pasa hambre todos los días”. La mayor cifra en la historia de la humanidad.


Amemos nuestra tierra, disfrutémosla, cuidémosla, ella es nuestra Madre Tierra.

HUMANICEMOS LA HUMANIDAD

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