lunes, 21 de septiembre de 2009

¡No!, no nos vale la resignación, no nos vale la indiferencia.

Frente a la Bahía de Algeciras en España, una nueva tragedia se ha cernido sobre un grupo de inmigrantes, subsaharianos la mayor parte.

De momento han aparecido varios cadáveres y hay unos veinte desaparecidos, que es posible vayan apareciendo en diversas playas de la costa los próximos días. A los que han sido rescatados con vida, pronto les queda la repatriación a sus países de origen.

No conoceremos los nombres de los fallecidos ni seguramente el de los desaparecidos. Es posible que haya incluso alguna familia entera entre estos, según informan los medios de comunicación. Se dan como desaparecidos varios niños.

Siguen llegando inmigrantes, siguen llegando sedientos de un futuro algo mejor de lo que encuentran en sus países de origen. Siguen llegando huyendo del hambre, huyendo de políticas desafortunadas, huyendo de guerras, huyendo de un mundo lleno de despropósitos, huyendo y teniendo que dejar a sus seres queridos allá lejos, solos unos y solos los otros.

Después de unas diásporas a veces horrendas, otras, de meses o incluso años de duración, solos, sin saber a ciencia cierta si podrán disfrutar próximamente del futuro fantástico que creen existe en Europa. En otras ocasiones, enviados de nuevo a su país de origen o llevados a una tierra de nadie en mitad del desierto. En el ¿mejor de los casos? llegan a la tan deseada Europa, y luego ¿que? ¿Dónde se encuentra ese futuro tan ansiado?

Hoy día 21 de Septiembre, se celebra el día Internacional de la PAZ. ¿Qué PAZ?
La Asamblea General de la ONU, dictaminó que tal día como hoy, se celebraría a nivel mundial un día de cesación del fuego y de no violencia.

Esa PAZ, creo que no necesariamente debe contemplar solamente a las guerras, porque ¿no es una guerra lo que sucede entre los países del Norte contra los del Sur?, ¿no parece una guerra desatada lo que ocurre contra los inmigrantes en Italia, lo que está ocurriendo en Francia, y oros países europeos y lo que posiblemente ocurra también en España con la reforma legislativa de la Ley de Extranjería?

No, no nos vale la resignación ante tanta muerte. No, no nos vale la resignación ante tanto atropello, ante tanto pisoteo de los Derechos Humanos. No, no nos valen las palabras llenas de confusión. No, no nos vale la resignación o indiferencia al leer que a los inmigrantes se les va a dar una nueva vuelta de tuerca represiva. No, no nos vale la resignación o indiferencia ante unas políticas "hiper-restrictivas", ineficaces y carentes de sentido común.

No, no nos vale todo eso. Queremos que se cumplan íntegramente y sin lugar a duda los Derechos Humanos de unos hermanos nuestros que lo único que pretenden es vivir, y ayudar a vivir un poco mejor a los que dejan allá lejos en sus países de origen.

A algunos habría que recordarles que ellos también en fueron emigrantes en un momento, y que gracias a su sacrificio, sus familias progresaron, al igual que hicieron sus países de origen.

Tenemos que tener en cuenta que al fin y al cabo, somos todos seres humanos, somos hermanos, somos hijos de una misma madre, nuestra Madre Tierra.

HUMANICEMOS LA HUMANIDAD

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