lunes, 23 de noviembre de 2009

Ni podemos, ni debemos callarnos.

Tal y como comenté hace unos días y esperaba, la cumbre de la FAO considero que ha sido todo un fracaso.

¿A quien le importa que hallan mas de mil millones de seres humanos hambrientos?.

¿A quien le importa que cada seis segundos muera un niño?

¿A quien le importa?. Si, ¿a quien le importa?

Considero una infamia, considero una vergüenza que los gobiernos que nos dicen por donde debemos de ir, hayan hecho casi de la noche a la mañana unos desembolsos astronómicos para salvar la situación económica de las entidades financieras y de las grandes empresas, que unos cuantos desalmados, que unos cuantos sinvergüenzas, que unos pocos con su comportamiento irresponsable han ocasionado. Solo les ha importado la especulación para sus cuentas de resultados. Pero los pobres no tiene valor, son un desecho de la sociedad. No producen y gastan.

Considero que es de un cinismo bestial, el decir que si a los Objetivos del Milenio, comprometiendose a conseguir unos logros que harían desaparecer el HAMBRE en unos años, y ahora cruzarse de brazos e ir dando largas sin ningún compromiso.

Considero que es de una hipocresía bestial el celebrar con grandes fastos las reuniones del G - 8, del G - 20, de la ONU, del B. Mundial, del FMI. ¿No será que estos organismos mundiales tan solo solo buscan el poder?

Considero que no se puede, ni debe admitir que los que han provocado esta situación que estamos viviendo, gocen de un reconocimiento mundial mientras miles y miles, y miles de seres humanos con nombre, se siguen muriendo de hambre.

Los gobiernos en principio, deben trabajar para el pueblo, y somos nosotros en los países que denominamos democráticos, los que mantenemos a los gobernantes, somos nosotros los que los elegimos. Pero ¿a nosotros también nos da lo mismo que sigan muriendo de hambre miles y miles de personas?. Yo me rebelo, no estoy de acuerdo, ni comparto ni quiero gobiernos que hagan oídos sordos a las suplicas de tanta miseria. No quiero gobiernos que se crucen de brazos ante el terrorífico panorama que presenta la humanidad. No quiero gobiernos que aumentan los gastos de defensa con mil escusas pero que con mil escusas no ayudan ni cumplen lo dicho ante el mundo entero, acerca de la ayuda para paliar el hambre que asola este planeta.

No quiero gobiernos que no han tenido dificultad alguna en poner encima de la mesa los millones de dólares que hagan falta para salvaguardar los intereses de unos pocos, y no estén dispuestos a poner tan solo el 1% de esa cantidad, que es lo que reclama la FAO, para de modo efectivo evitar el evitable sufrimiento de tantos y tantos millones de personas.

¿Cuando vamos a decir BASTA? ¿Hasta cuando vamos a seguir consintiendo que todo esto siga igual, como si nada ocurra a nuestro alrededor?


Se puede, se puede, si, se puede decir BASTA y comenzar a exigir a los gobiernos que cumplan los compromisos suscritos.


Se puede si se quiere, atajar de una vez por todas el HAMBRE.

"No podemos seguir ni personal ni institucionalmente en silencio; no podemos seguir siendo súbditos callados", como decía Federico Mayor Zaragoza. "Tenemos que pedir democracias reales, basadas en la justicia social y no en las leyes del mercado".


Si se quiere, se puede. Si queremos, podemos.

¡BASTA YA!

HUMANICEMOS LA HUMANIDAD

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