viernes, 6 de agosto de 2010

Enrique Angelelli. Los Estatutos del Hombre

Con motivo del aniversario del asesinato de Monseñor Enrique Angelelli, creo que vale la pena este pequeño artículo en el que se aprecia a la perfección, el modo de obrar, el modo de ser, el modo de vivir del "martir prohibido".

Por décadas se mintió diciendo que había sido un simple accidente. Hace sólo unos años que oficialmente se le invoca como mártir…

“Un mártir prohibido” le llamó libre y claramente el querido Casaldáliga, quien le dice al “fiel entre los fieles”, a quien tuvo “un oído puesto al evangelio y el otro al pueblo”: “Caíste en el camino… Mientras la Iglesia echaba sus cerrojos prudentes, negándose a la Muerte y a la Resurrección”…

Porque Angelelli es aún hoy, ejemplo por su trabajo comprometido por la vida y la eliminación del plan de exclusión, desigualdad y pobreza del que somos víctimas en América Latina y en muchos rincones del mundo, comparto un escrito –posible, imposible, serio y alegre- que el mismo pastor, profeta y poeta nos dejó.

Los estatutos del Hombre, por Enrique Angelelli

Artículo I
Queda decretado que ahora vale la verdad. Ahora vale la vida, y de manos dadas marcharemos todos por la vida verdadera.

Artículo II
Queda decretado que todos los días de la semana inclusive los martes más grises, tienen derecho a convertirse en mañanas de domingo.

Artículo III
Queda decretado que, a partir de este instante, habrá girasoles en todas las ventanas, y los girasoles tendrán derecho a abrirse dentro de la sombra; las ventanas deben permanecer, el día entero, abiertas para el verde donde crece la esperanza.

Artículo IV
Queda decretado que el hombre no precisará nunca más dudar del hombre. Que el hombre confiará en el hombre como la palmera confía en el viento, como el viento confía en el aire, como el aire confía en el campo azul del cielo.

Párrafo único:
El hombre, confiará en el hombre como un niño confía en otro niño.

Artículo V
Quedará decretado que los hombres están libres del yugo de la mentira. Nunca más será preciso usar la coraza del silencio ni la armadura de las palabras. El hombre se sentará a la mesa con su mirada limpia, porque la verdad pasará a ser servida antes del postre.

Artículo VI
Por decreto irrevocable queda establecido el reinado permanente de la justicia y de la claridad, y la alegría será una bandera generosa para siempre desplegada en el alma del pueblo.

Artículo VII
Queda decretado que el mayor dolor siempre fue y será siempre no poder dar amor a quien se ama y saber que el agua que da a la planta el milagro de la flor.

Artículo VIII
Queda permitido que el pan de cada día tenga en el hombre la señal de su sudor. Mas que sobre todo tenga siempre el caliente sabor de la ternura

Artículo IX
Queda permitido a cualquier persona, a cualquier hora de vida, el uso de traje blanco.

Artículo X
Queda decretado por definición, que el hombre es un animal que ama y que por eso es bello, mucho más bello que la estrella de la mañana.

Artículo XI
Se decreta que nada será obligado ni prohibido, todo está permitido, inclusive jugar con los rinocerontes y caminar por las tardes con una inmensa begonia en la solapa.

Párrafo único:
Sólo una cosa queda prohibida: amar sin Amor

Artículo XII
Queda decretado que el dinero no podrá nunca más comprar el sol de las mañanas que vendrán. Expulso el gran baúl del miedo, el dinero se transformará en una espada fraternal para defender el derecho de cantar en la fiesta del día que llega.

Artículo final:
Queda prohibido el uso de la palabra libertad, la cual será suprimida de los diccionarios y del pantano engañador de las bocas. A partir de este instante la libertad será algo vivo y transparente como un fuego o un río o como la semilla del trigo, y su hábitat será siempre el corazón del hombre.

(Vía Redes Cristianas)

¡Que gran ejemplo!

Humanicemos la Humanidad

No hay comentarios: