jueves, 23 de septiembre de 2010

Cuatro días

Cuatro días


Tomado integramente del blog de Bruno Abarca.

Nacidos sin SIDA | Born HIV Free

Podéis ver todas las fotos que he ido haciendo en este álbum de flickr. Y no olvides firmar.

Ha sido demasiado breve. Demasiado difícil conocerlo todo y tener tiempo para hablar con la gente. Demasiado cansado para poder escribir todo lo que me habría gustado. Pero espero que haya sido útil.

Esperaba encontrarme un país desolado por el SIDA, y no ha sido así. Hay pobreza, y aún hay montones de problemas, pero a día de hoy, en la mayor parte de Lesoto se habla de VIH, y no de SIDA. Y así debe seguir siendo.

Los esfuerzos de la comunidad dan sus frutos, aunque continúen siendo insuficientes. Lesoto es sólo una gota de agua en medio de África. Y las zonas urbanas y sus alrededores también son sólo una gota de agua en medio de Lesoto. Pero es una prueba de que aún no podemos permitirnos cansarnos de las campañas de sensibilización, aún no podemos cambiar de canal cuando vuelvan a hablar del SIDA, aún no nos puede dar igual la implicación de nuestro gobierno en esta lucha.

Nacidos sin SIDA | Born HIV Free

En unas horas estaré de vuelta, sentado en un avión, descansando (realmente lo necesito) y poniendo montones de ideas en orden. Gracias a todos los que estáis ayudando a difundir esta campaña. Sois vosotros los que haréis que cuando aterrice en España me sienta en casa. Un abrazo.


Vuelcos, una vez mas.


Nacidos sin VIH | Born HIV Free

Cuando le preguntas, se ríe. Es tímida y apenas habla inglés. Se hizo la prueba del VIH, que fue positiva, cuando ya estaba embarazada, y en unos días dará a luz. No está segura si el niño será VIH positivo o negativo, pero se siente acompañada por su familia y vecinos, y por el programa de salud materno infantil del hospital.

No es la única en una situación similar. Otra mujer, VIH positiva, con su hijo, VIH negativo, en brazos, nos comenta que aquí son muchas las familias que tienen que hacer frente a esta enfermedad. Nos cuenta también que la vulnerabilidad es distinta para hombres y mujeres. La mujer está más en contacto con el centro de salud y el hospital, se hace la prueba del VIH, y tiene un cierto seguimiento. Sin embargo, muchos hombres no quieren ir al hospital y se niegan a hacerse la prueba. No quieren saber, no quieren ver.

Nacidos sin VIH | Born HIV Free

Muchas mujeres van al hospital de Butha-Buthe, en Lesoto, para dar a la luz. Algunas de ellas, que viven lejos, pueden quedarse unos días en unas pequeñas cabañas, habilitadas para eso. Me alejo durante un rato del grupo para charlar con una de ellas, Lisa. No quiere ser retratada, y me habla sin vergüenza. Parir aquí es caro -me dice-, y no todo el mundo se lo puede permitir. Mucha gente va a otros hospitales, centros de salud, y aún muchas mujeres siguen pariendo en su casa, con la ayuda de una curandera o partera tradicional, a pesar del riesgo que supone. Lisa lleva ya más de una semana en estas cabañas, y vino sola, sin la compañía de su familia. Está deseando volver a casa, con los suyos.

Nacidos sin VIH | Born HIV Free

Los enfermeros y el personal sanitario del centro de terapia antirretroviral de Butha-Buthe no gritan“Patata” al hacer la foto. Gritan “¡Nosotros estamos haciendo esto posible!“. Y durante unos segundos, todo lo que he visto y oído mientras charlaba con ellos vuelve a pasar por mi cabeza.

En Butha-Buthe hay pocos médicos. Cuando le pregunto al farmacéutico cuáles son sus planes de futuro, me da una respuesta de libro “trabajar aquí por mi gente”. Sin embargo, por la tradicional fórmula “pero tengo un amigo que”, me cuenta algo más. Los médicos que trabajan aquí vienen de Sudáfrica o Zimbabwe, y algunos de Cuba. La mayoría quieren viajar fuera, a Europa o Estados Unidos, con mejor sueldo y mejores condiciones laborales. La otra cara de la moneda se encuentra en países como Reino Unido, donde un tercio de sus médicos vienen de países del Sur. En Lesotho es difícil encontrar profesionales sanitarios capacitados, y lo seguirá siendo si las cosas no cambian.

Nacidos sin VIH | Born HIV Free

El farmacéutico nos muestra orgulloso su almacén, repleto de cajas de antirretrovirales genéricos, provenientes de fábricas en India. En estas cajas se ve reflejado el trabajo de tanta y tanta gente que ha peleado, y sigue peleando, por hacer que el acceso a medicamentos esenciales sea una realidad. Pagados a medias entre el Fondo Mundial y el gobierno de Lesoto, estos medicamentos son gratis para quienes los necesitan, aunque deben desplazarse al hospital cada mes a retirar su medicación, y no todos pueden hacerlo.

Al mirar estas cajas no puedo evitar pensar nuestras discusiones sobre el tema en IFMSA, las quejas que muchas compañías farmacéuticas pusieron cuando Sudáfrica se declaró en emergencia sanitaria por SIDA para poder importar estos genéricos desde la India, o cómo, año tras año, esas fábricas siguen luchando por permanecer abiertas, haciendo un trabajo absolutamente indispensable.

No dejo de pensar en todo lo que se está consiguiendo aquí, y lo que no se puede dejar abandonado. Países como Francia o Canadá ya han hecho sus promesas de préstamos para esta ronda de financiación del Fondo Mundial, y parece que mantendrán su compromiso. España aún tiene hasta el día 5 de octubre para decidirse. Sinceramente, espero poder sentirme orgulloso de lo que nuestro gobierno decida hacer. La ayuda aquí funciona, y debe continuar.

Aún queda tiempo. No olvides firmar. Más fotos en flickr.

No he querido quitar ni una coma, de los estupendos comentarios que nos hace Bruno Abarca en su blog.

Vale la pena intentarlo, todavía queda tiempo, todavía podemos.

HUMANICEMOS LA HUMANIDAD.




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