jueves, 21 de julio de 2011

Somalia se muere de hambre

¡Que mal está la HUMANIDAD de este mundo!


¿No interesa a nadie?


¿Resulta incomodo verlo y escucharlo mientras estamos cómodamente en nuestra casa comiendo?


¿No es tan importante como una final de fútbol?




¿No tiene el morbo que tiene la telebasura?




Me refiero a la HAMBRUNA desatada y nunca terminada en Somalia.




Hoy por hoy, cientos de miles de hermanos, cientos de miles de SERES HUMANOS, están en peligro inminente de muerte por hambre.




Mientras tanto los gobiernos del primer mundo se reunen, se reunen, se reunen, para tratar tan solo de sus problemas, tan solo de los problemas que atañen a lo que se llama la primera sociedad, pero que en realidad es la última en solidaridad, es la última en hacer algo por los demás seres, por los desfavorecidos y sin culpa, por los más inocentes.






Muchos millones puestos encima de la mesa para el rescate de las entidades financieras, que son parte de los que nos han introducido en esta crisis global.






Muchos millones puestos encima de la mesa para el rescate de economías que según los parámetros impuestos por el FMI, no están cumpliendo con su deber.






Este mundo lo hemos cambiado tanto. Lo hemos prostituido.






Estamos haciendo desaparecer los valores éticos, el sentido común, la honradez, la solidaridad. E




En resumen estamos haciendo desaparecer a un ritmo vertiginoso el sentido de la HUMANIDAD, que es el sentido de la VIDA.
Hoy parece que vale más el "cojo, corro y escapo" a nivel global, sin importarnos nada más, sin importarnos lo que ocurre a nuestros hermanos. Parece que estamos ante un "Salvese quien pueda".
Estamos bajo la bota aprisionadora de unos entes que no los hemos elegido, pero que nos gobiernan. Que no hemos elegido, pero son ellos los que dictan las leyes omnipresentes y de obligado cumplimiento. Que no hemos elegido, pero son ellos los que con su afán devorador y especulativo, ponen los precios a las materia primas, ponen precio a todo. Para ellos todo en este mundo tiene un precio, y si es muy alto o cuesta alcanzarlo, a corromper toca para conseguirlo.






Vale la pena volver a leer ciertos pasajes del libro de Eduardo Galeano "El mundo al revés".






Vale la pena volver a creer en el Hombre, en el Ser Humano.






Hemos de rescatar a marchas forzadas los valores fundamentales del Ser Humano, de otro modo no habrá nada que hacer, dejando que acaben con nuestra tierra, la de todos, no tan solo la de unos pocos.






Dejaremos morir de hambre a millones de hermanos, porque no nos interesan, al fin y al cabo no tienen nada que ofrecernos a cambio.






¡Cuan equivocados estamos! ¡Ojala y nos demos cuenta pronto!






Tan solo se trata de HUMANIZAR LA HUMANIDAD. Cada uno lo que pueda, y PODEMOS.






Puesto que los gobiernos no hacen los deberes, hemos de hacerles ver que somos nosotros, los de a pié, quienes debemos imponer unas reglas que no se salten y cumplan, para conseguir el bienestar global. El pueblo es soberano y tiene el derecho a imponer "una hoja de ruta" global para salvar esta tierra que nos legaron nuestros antepasados y que estamos destruyendo junto con sus habitantes.


HUMANICEMOS LA HUMANIDAD

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