domingo, 11 de marzo de 2012

¿Hacía donde nos llevan?

Hace varios meses que dejé de escribir en este bitácoras. No ha sido por no encontrar temas de qué hablar, tampoco ha sido por desidia.

En mi vida personal ha ocurrido un gran cambio. un cambio que he tardado de asimilar, y lo he hecho creo que del mejor modo posible.

Desde las Navidades pasadas, estoy dado de alta en la mayor empresa española que existe. EL PARO.

Después de 36 años de trabajo, después de entregar 36 años de mi vida a una empresa, después de desatender "en parte" a mi mujer, a mis hijos (todo por la empresa), después de todo esto y mucho más que no viene al caso, después de todo esto, ME HAN DESPEDIDO.

Aquello que pensé jamás me iba a ocurrir a mí, ocurrió. Y además sin vuelta de hoja, sin dar tiempo a reaccionar. De un día para otro A LA CALLE. Una indemnización irrisoria, y ni tan siquiera han tenido en cuenta promesas, desplazamientos de familia, etc., nada de nada.

Creo que no vale la pena detenerme en más en lo expuesto. Creo que simplemente hay que hacer una reflexión con lo acontecido y seguir para adelante.

Fruto de la reflexión, con una gran tristeza he visto como he dejado pasar la mitad de mi vida a merced de los caprichos de una empresa, que no ha tenido en cuenta el sacrificio que tanto yo como los míos hemos hecho por ella.

Resumiendo, un simple peón que cuando no ha hecho falta lo han sacrificado.

En definitiva, un anticipo de lo que está ocurriendo en el terreno laboral en nuestra España, debido a la reforma laboral que se está llevando a cabo.

Tal y como he plasmado en este blog, en diversas ocasiones, estoy en contra del Neoliberalismo, estoy en contra de la globalización explotadora, estoy en contra, en suma, de todo aquello que tiende a hacer mayor la separación, la brecha existente entre los pudientes y los de abajo; las grandes diferencias existentes entre los del primer, segundo, tercer, cuarto y hasta quinto mundo.

Nos están llevando hacía un nuevo estado de convivencia, que no se puede decir de sociedad, ya que una sociedad es la inclusión de todos los componentes para el alcance de un fin en común. Ese estado de convivencia previamente diseñado por las grandes corporaciones mundiales, se va a distinguir del actual en una serie de "modus operandi", que ya se está viendo.

No valen los antiguos valores. Aquí manda Don DINERO, las leyes válidas son las impuestas por Don DINERO, aquí tanto tienes tanto vales, pero ojo, el tanto tienes te lo voy a asignar yo.

Se está llevando de un modo alarmante a una cantidad tal de parados, la mayor parte de ellos con unos subsidios ridículos, y que van a hacer que el sistema de bienestar se rompa. Entiendo que con el nuevo gobierno es a donde vamos a llegar.

Cuando gracias a convenios, rescates, subvenciones, etc., la banca tenga debidamente saneadas sus cuentas, tan solo a partir de ese momento, y solo en casos muy estudiados se podrán dar créditos. Mientras tanto, el paro se ha situado en unos niveles insostenibles con un gran riesgo de ruptura social, Es entonces cuando se comenzará a crear "empleo" a la alemana. Unas cuantas horas menos de trabajo por mitad del jornal. De este modo el gobierno se anota dos tantos. Uno, no hay desempleo y otro, las empresas tendrán en sus manos el poder de hacer con los trabajadores lo que les dé la gana, según convenga a las Cuentas de Resultados. Repito, somos simples peones, que cuando no somos necesarios, nos suprimen y basta.

Vamos a ver en breves fechas una precariedad tal en el empleo, que quien lo tenga, va a estar con tanto miedo que va a hacer lo impensable por mantenerlo. El que esté en el paro, si puede subsistir con los subsidios, bien, si no, deberá ir a guetos.

Da la sensación de que aquí todo vale, con tal de conseguir DINERO fácil. A nadie se le cae la cara de vergüenza por sentarse en el banquillo de los acusados, ya sean personajes del gobierno o de la empresa, todo lo contrario, cuanto más roban, son tratados como más héroes.

Y todos, la gran mayoría seguimos callados, tan solo nos expresamos en público cuando nos arropa una manifestación. Ya han conseguido el paso de meternos el miedo en el cuerpo, "quien se mueve va fuera".

No, no estoy en absoluto de acuerdo con las nuevas normas del gobierno. no estoy de acuerdo con las nuevas normas de la empresa, no estoy de acuerdo con las nuevas normas de la sociedad.

Estoy de acuerdo con las normas de una humanidad humanizada, las normas de una sociedad humanizada, las normas de una responsabilidad humana, y unas normas de una solidaridad humana.

Lo demás no me vale.

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