miércoles, 2 de mayo de 2012

Me siento engañado

Presento este estupendo vídeo de poco más de dos minutos de duración. 



Me ha traído a la memoria, viejas fantasías de niño y de adolescente. Luego cuando comencé a trabajar, creí que se iban cumpliendo. (Estupendo, todo marcha según el guión escrito).
Me casé y mi mujer y tuvimos una niña y un niño. (Estupendo se iban cumpliendo los planes que me habían indicado).
Se me olvidaba, casi a la vez tuve a mi primer perro.
El trabajo, viento en popa. Mucho trabajo pero me sentía identificado con el. Amaba el trabajo, me habían enseñado a amar el trabajo. 
Es verdad que sacrificaba a mi familia por el trabajo pero era lo que me habían enseñado, y creía que ese era el camino.
Cumplo los cincuenta y en lugar de ver hacia atrás, sigo mirando hacia adelante. Un futuro prometedor. No conozco casi a mis hijos pero, de momento hay que afianzar el trabajo, y la situación. 
De los hijos se encarga mi mujer.
Trabajo abundante, pero van ocurriendo hechos que indican que no, que no he ido por el buen camino, la empresa donde trabajaba tiene problemas y yo creo sinceramente que soy yo quien dado mi puesto de trabajo, he de salvarla cueste lo que cueste.  
Psiquiatra, médicos, estrés, malhumor, acidez de estomago, pastilla y más pastillas.
La empresa no marcha, no va bien, (más pastillas), adivino un futuro con problemas (mas psiquiatra y más pastillas), mis hijos afortunadamente van terminando sus estudios y (casi no los conozco).
Viajes, traslados de puesto de trabajo, más trabajo, más pastillas, el estomago peor, mas estrés, peor humor.
Mi mujer: La empresa no es tuya. Ya haces mucho y has hecho mucho por ella;pero la empresa no es tuya. 
Tu tan solo eres una pieza más del ajedrez. Está bien, no eres un peón pero no eres el rey, eres un caballo o a lo más un alfil, y cuando el rey dictamine te sacrificará.
Trabajo, estrés, ayuda médica, pastillas, insomnio. Me asusto, tengo miedo. He tenido que dar el pésame a familiares de conocidos que incluso más jóvenes que yo, han terminado su trabajo en este mundo.
Miedo, la empresa no marcha. ¿Que va a pasar con la empresa?. Estres, psiquiatra, pastillas, insomnio, ansiedad. Esto va mal.
¿Donde están mis hijos? ¿Que están haciendo mis hijos?
Mi mujer me pregunta ¿Que hago por mis hijos? ¿Que hago por la familia?
Trabajo, trabajo, trabajo, estrés, pastillas, pastillas. La empresa no es tuya, tu trabajo lo haces bien, pero no eres el dueño, te estás matando. Estás desapareciendo de este mundo. Esto no es vida. ¿Donde estás?
Llega el día jamás deseado. La empresa ha tomado la determinación de eliminarme de su nomina.
Desánimo, tristeza, no concibo que ha ocurrido. Tantos años con ellos. No me puede estar pasando esto. Esto no es real. No esto no, A mi no. Cincuenta y ocho años. Trabajando desde los veinticuatro. Me han robado mi jubilación. Me han estafado mi futuro lleno de felicidad. (Es lo que pone en el guión).
Al cabo de pocos días, ¿Que me está pasando? No tengo pena, no necesito pastillas, no me encuentro desplazado, no me encuentro mal.
Esto es irreal, no termino de entenderlo. Pero si era imprescindible, si me necesitaban.
El rey decidió sacrificar una pieza mas del tablero de ajedrez, le interesaba, y yo no cuento para nada. He cumplido con mi trabajo y punto.
Ahora, tranquilidad, casi casi sin tratamiento psiquiatrico, mejor humor, sonrrio a la vida, cosa que le he negado durante años. Estoy intentando darme cuenta realmente de lo que ha sido mi paso por esta vida y veo muchos fallos, tremendos fallos, que es posible enmendar, no todo pero queda tiempo. Lo intento.
Intento vivir y vivo, intento comprender a mis hijos y los comprendo, participo de sus problemas. Mi mujer no es una extraña, poco a poco creo que la voy conociendo más.
Me han engañado, o ¿me he engañado yo? ¿He estado engañado todos estos años?.
Paso , voy a pasar página, se que todavía estoy a tiempo de VIVIR, de HACER ALGO REALMENTE IMPORTANTE, HACER ALGO PARA LOS MÍOS, HACER ALGO QUE REALMENTE VALGA LA PENA. MI MUJER Y MIS HIJOS, Si y también mis perros. Ellos no van a sacrificar la pieza de ajedrez que quieran porque con ellos no estoy jugando una partida. NO SOY UNA PIEZA DEL AJEDREZ.

4 comentarios:

Bruno dijo...

Pero qué grande eres, carajo. Me cruzaba el mundo ahora mismo nada más que para darte un abrazo. Gracias por escribir estas cosas.

franc-tireur dijo...

Hola Jose María. Me reconozco en tantas cosas de las que cuentas... Me han hecho sentir tan indispensable e insustituible en algunos trabajos...
Y luego te das cuenta que lo único indispensable es que ellos ganen mucho dinero no haciendo nada.

También he sufrido la agonía de una empresa y se cómo va la cosa. Los "este mes no cobramos", los " vamos a intentar salvar la empresa", los "¿tu trabajas en XXXXXXX? jejejeje pues me han dicho que estáis a punto de cerrar...", los "lo suyo es coger por lo menos los meses que nos deben y la indemnización y luego dios dirá" , los" tienes dos años de paro, para cuando termines se ha acabado la crisis".
La verdad es que todas estas cosas te hacen replantearte ¿ para quién somos indispensables ? La respuesta sale sin pensarla: para tu mujer, para tus hijos, para tu familia. El resto es pura circunstancia o interés.
Me parece genial que hayas sentido todos esos cambios. Yo también los estoy teniendo. Lo que yo estoy ahora intentando es canalizarlos de una manera lógica y productiva.
Y que cambies las pastillas por blogs, fotos y lo que te apetezca.
Tienes que reconocerme una cosa. Hablando en términos artísticos, has creado una obra excepcional. Tienes dos pedazo de hijos estupendos. Ya me gustaría a mi dentro de 20 años sentirme así por mi hija. Y voy a hacer todo lo posible porque así sea.

Mucho ánimo y enhorabuena por todos esos cambios.

Carlos dijo...

Me alegra mucho leerte eso, José María, porque es algo sobre lo que he discutido más de una vez y más de dos con mis padres, que siguen pensando que 'el plan' es el que es y que salirse de él es una locura. Soy autónomo desde los ¿23? años y paso momentos muy muy putos de pasta pero puedo dedicarle tiempo a los míos, a los que me importan, y ser dueño de mis horarios y de mi estómago. :)

Me alegro mucho de que hayan desaparecido los problemas de estómago, de cabeza y que te hayas (re)descubierto a tus dos hijos, que son la caña ambos dos (e imagino que tu mujer no puede ser menos, visto lo visto).

¡Un abrazo, hombre!

Noches de luna dijo...

¿Nos hemos parado a pensar qué porcentaje de nuestros años de vida está dedicado al trabajo? El resultado no puede ser más absurdo. Te ponen en el mundo y en lugar de disfrutarlo con los que tenemos cerca y con aquello a lo que de verdad (no la verdad que nos cuentan)queremos dedicar nuestro tiempo, seguimos un camino marcado en horas de trabajo, más casa de la que necesitamos, más coches de los que precisamos, etc. etc. Cuando pasa meses por el mundo con un macuto y cuatro cosas dentro te das cuenta de cuánto de superfluo creemos necesitar, lo mismo si llega una época de vacas flacas y no queda más remedio que adaptarse.

Lo dices tan clarito en tu post que lo voy a compartir por ahí para que corra y enseñe lo que teníamos que saber desde el principio.

Saludos
Victoria