sábado, 29 de diciembre de 2012

Primero sea el pan,luego la libertad.

Hoy como todos los días, he visto un rato la televisión, esa caja tonta, a la que le dedicamos mucho mas tiempo del necesario.

Últimamente, vamos viendo en ella, una de las muchas realidades angustiosas de nuestro país, esa España, que hace pocos años lucía esplendorosa, llena de alegría y vida, sin acertar a ver lo que venía detrás.

El lema o encabezamiento de este blog, "Primero sea el pan, luego la libertad. La libertad con hambre, es una flor encima de un cadáver", lo escogí de un escrito de D.Pedro Casaldáliga. Jamás pensé que este encabezamiento que he utilizado durante estos años, lo utilizaría para hablar de nuestro país.

En España, se han roto todas las previsiones, se han roto todas las estadísticas, se han roto millones de sueños, y se pasa hambre. Si, aunque al gobierno no le guste que se diga. En España se pasa hambre.

Casi toda la solidaridad de que hacía gala nuestra sociedad y que revertía hacia el exterior, hacia países en crisis, hacia países del Tercer Mundo. Pues bien, todo aquello es historia. La Cruz Roja, Cáritas, los bancos de alimentos y multitud de ONG, infinidad de asociaciones y pequeños colectivos, están tratando de plantar cara a esta crisis, están haciendo lo que vuelvo a decir, parecía impensable en nuestro país, "ESTÁN DANDO DE COMER A BUENA PARTE DE NUESTRA SOCIEDAD". Gracias a ellas, miles y miles de personas con nombre y apellido se pueden llevar un bocado de comida a la boca. Gracias a ellas miles de niños hacen una buena comida al menos al día. Gracias a ellas y a la enorme solidaridad, se están paliando alguno de los muchos horrores que hoy en día ya nos son cotidianos.

La época de las vacas gordas ha pasado; la época del despilfarro ha muerto; la época del gasto por gastar ha desaparecido. Nos toca ahora el hermanarnos con la complicidad de toda esa BUENA GENTE, sin la que toda la solidaridad que se está viendo actualmente, no existiría. Se sigue cumpliendo y no falla nunca, que siempre da el que menos tiene. 

Esta crisis asesina de felicidades, asesina de bienestares, asesina de alegrías, está dejando un reguero inmenso de frustraciones, de tristezas, de penurias, un reguero que se tardarán muchos años en poder tapar. Realmente, creo que no se marcha por el camino adecuado, de momento y a la vista está, de todo lo que se había prometido, nada de nada; de momento, quien está ganando la partida es otra vez el capital, ese maldito dinero que todo lo pudre, que todo lo corrompe.

¿Que hubiera pasado si todo lo invertido en el  intento de salvar la banca, se hubiese empleado en salvar a los seres humanos?. Es verdad que no ha habido suficiente control del gasto, pero no se están exigiendo responsabilidades. Es verdad que se ha gastado por encima de las posibilidades existentes, pero se hacía lo que el gobierno indicaba y de muchos modos incitaba. 

No quiero que este pequeño blog, se transforme en un blog perseguidor de corruptelas, lo que si me gustaría es que al menos sirviesen de algo mis escritos, aunque tan solo sea para denunciar públicamente, la situación a donde nos ha llevado el sistema que impera, y al que no se le quiere arrinconar, sino todo lo contrario.

Sigo pensando lo mismo: "Primero sea el pan, luego la libertad. La libertad con hambre, es una flor encima de un cadáver". 

Humanicemos la humanidad.

lunes, 10 de diciembre de 2012

¿Donde están los Derechos Humanos?

Todos hemos oído hablar de los Derechos Humanos, aquellos que fueron promulgados por la Asamblea General de las Naciones Unidas después de la Segunda Guerra Mundial.

La idea fue estupenda, la puesta en práctica muy esperada por todas o casi todas las naciones. Pero los resultados no están siendo los apetecibles ni los deseados.

De acuerdo, hay muchos problemas que resolver en estos momentos, hay muchas guerras que callar, y muchas bocas que alimentar.

Pero todos son peros, todo son excusas para ir dilatando y malponiendo en práctica esos Derechos Fundamentales de la Humanidad, que hoy en día son tan necesarios. Unos derechos que considero no habrían hecho falta ni tan siquiera escribirlos porque se deben sobreentender, pero los humanos, muchas veces no parecemos ni nos comportamos como humanos.

Pero, otra vez el pero. Somos tan egoístas, nos creemos el ombligo del mundo, no respetamos ni tan siquiera a nuestros vecinos, no nos preocupamos de ellos y ¿nos vamos a preocupar de lo que pasa a otra gente que pueden estar a miles de kilómetros?.

Resido y he vivido toda mi vida, voy hacia los 60, en España. Jamás la situación de los Derechos Humanos ha sido tan necesaria como creo que lo es en estos momentos. Aquí, estamos viviendo una situación que día a día la voy encontrando mas insostenible. En Sudamerica por lo que me cuentan, la situación ha ido cambiando respecto a la época de las dictaduras de los 70 y 80, pero se encuentran al igual que nosotros  , todavía muy lejos de la consecución de los Derechos Humanos. 

Pero no nos vayamos tan lejos, nosotros en España, nos vamos alejando cada día un poco mas del objetivo y cumplimiento de esos Derechos Humanos, que fueron instaurados para tratar de conseguir la concordia y armonía entre los habitantes de este maltrecho planeta.

Tan solo deberíamos dedicar unos minutos para volver a leer esos Derechos Humanos, para entender y ver el modo en que cada uno de nosotros puede hacer para ponerlos en práctica.

El hambre, la justicia, son entre otros algunos de los gravísimos problemas que atañen en estos momentos, a nuestra sociedad. en estos momentos hay miles y miles de seres humanos a los que se les están violando esos Derechos Humanos. 

Es hora de actuar, no nos dejemos intimidar por la fuerza, si queremos, podemos. Actúa. Puedes.

HUMANICEMOS LA HUMANIDAD

domingo, 2 de diciembre de 2012

El horror de la desesperanza

Hace varios meses que he dejado de publicar artículos en mi bitácora, motivos he tenido; pensaba que iba a dejar de publicar, me he resistido a hacerlo pero, no puedo callarme, no puedo cruzarme de brazos y esperar a que escampe, me hierve la sangre, y desde aquí necesito expresar mis sentimientos.

Realmente tengo miedo de la situación actual, tengo miedo de ver adonde nos ha llevado el brutal neoliberalismo, tengo miedo de ver que la brecha se sigue abriendo de un modo escandaloso, tengo miedo porque se está cumpliendo aquello que compartía con D. Pedro Casaldaliga: "El neoliberalismo mata".

Es cierto, lo estamos viendo en España; algo impensable hace tan solo unos años atrás, pero está ocurriendo. La maldita crisis que muchos achacan a gobiernos anteriores, y que yo achaco al estado de la sociedad mundial.

Hemos llegado a un estado de difícil solución, y parece ser que los gobiernos, nuestros dirigentes no lo ven, o no lo quieren ver. No ven la gravísima situación en la que nos están dejando, y no solo bajo el prisma económico, nos han dejado en la ruina mas absoluta de ilusión, en la ruina mas absoluta de miras para un futuro, nos están quitando el futuro. A muchos ya se lo han quitado. Tan siquiera podemos pensar en ¿que sociedad les dejamos a los que vienen detrás de nosotros?.

Es indescriptible, es muy doloroso ver en que situación nos encontramos. Protestas, protestas y protestas, todos estamos descontentos por una situación que nos está siendo impuesta a la fuerza, que no queremos, que odiamos, una situación de dolor, de daño, de humillación, de falta de dignidad. Protestamos, pero no encontramos respuestas ni efectivas ni validas a nuestras demandas.

Estamos llegando a una situación insostenible de paro, de pobreza, de falta de sensibilidad hacia los problemas ajenos que nos deja atados de pies y manos, visto de lo que sirvan o han servido las grandes manifestaciones realizadas en contra de unas medidas que han masacrado el  bienestar de una gran mayoría de nosotros. 

No digo que no hay que hacer recortes, digo que se debería haber contenido el gasto en tantas cosas tan inútiles que se han hecho, que  no valen para nada salvo para inflar los bolsillos de unos pocos y como siempre a costa de lo que pagamos todos. Y eso solamente para ponerse el título de, yo puedo o tengo más que tú. Para realizar este saneamiento hay otros modos de hacerlo, y no tenemos obligación de hacerlo como unos cuantos quieren, para salvar su ego. No es de recibo que la "elite" disponga de nuestras vidas, no es de recibo que la "elite" diga el modo de sociedad y el modo de vivir que hemos de tener.

También digo que se debería haber frenado la terrible especulación habida que ha dado pié al derrumbe de nuestra economía, una economía capitalista al cien por cien y basada principalmente en el ladrillo, y sostenida por gobiernos y una banca que no han querido ponerle freno. Ahora estamos pagando todos los pecados de avaricia de unos pocos.

Pero los gobernantes, insensibles, no se percatan o no se quieren percatar de ello, y siguen en su férreo cumplimiento de unas ordenes impuestas por los grandes dirigentes del sistema, aquella "elite" que no vemos pero que dirigen el tinglado de nuestra existencia.

Repito, no digo que antes de este gobierno, las cosas se hacían bien del todo; digo que este gobierno; que no nos representa y ha perdido legitimidad; podría y debería hacer mejor las cosas.

No porque se tenga mayoría absoluta, se tiene un cheque en blanco. No porque se tenga una mayoría absoluta hay que pasar por encima de los cadáveres que están ocasionado, para conseguir los propósitos encomendados por la "elite" que todo lo quiere y todo lo puede, y que según ellos están por encima del bien y del mal, están por encima de todos nosotros, pero sin embargo, son los que ordenan y confeccionan el funcionamiento de la sociedad mundial.

Es indigna la situación de los desahucios, es indigno ver lo que está haciendo la banca, esos buitres carroñeros que tan solo alimentan el afán desmedido de riqueza de unos pocos. Y sigo diciendo no es que no crea que la banca como cualquier empresa no necesiten ganar dinero. No, esa es su función principal  y obligación, pero siempre midiendo a costa de qué y de quienes. No debe me sirve el "aquí todo vale" o el "si tu tienes uno yo tengo dos", o el "si tu puedes tenerlo yo también tengo derecho", o el tanta veces repetido " tanto tienes, tanto vales". Todo esto no me sirve. 

Busco, espero deseo, necesito una sociedad justa, una sociedad de convivencia de todos con todos, no de unas elites, enrocadas en su bola de cristal y  bien separadas por murallas del resto de nosotros. Esas elites no me valen, no las quiero. Tampoco acepto ni quiero el dinero mal ganado, no, no y no. Jamás puede tener justificación la ganancia de unos debida a la pérdida de otros. 

Hemos llegado al horror, hemos llegado a la desesperanza de una gran parte de nosotros, hemos llegado a las cloacas, hasta aquí nos han traido y, ¿es eso lo que queremos?. Nos están desmontando la sanidad, la educación, el futuro, nos están desmontando la vida, y es inaceptable. Hay que darle la vuelta, no tenemos toda la culpa, no hemos sido nosotros los grandes causantes de lo que se nos ha venido encima, por lo tanto no debemos de ser nosotros los grandes perdedores de esta situación, y corramos con todos los ajustes. Mas bien hay que desenmascarar a los que nos han faltado al respeto, a los que nos han engañado, a los que nos han robado, a los que nos han despojado y siguen despojándonos de nuestros derechos y nuestra dignidad.Hay que desenmascararles.

Nos han fallado y  nos han mentido y nos siguen fallando y nos siguen mintiendo. ¡Hasta cuando! ¡Basta ya!

HUMANICEMOS LA HUMANIDAD